Un proyecto de interiorismo empieza por las cosas que hoy no funcionan en casa: falta de almacenaje, recorridos incómodos, una cocina poco práctica o una habitación que debe tener varios usos. Una colección de fotografías ayuda a explicar tus gustos, pero no sustituye esa lista de necesidades.
Define qué quieres contratar
Los nombres de los servicios pueden variar entre estudios. Pide que detallen si la propuesta incluye selección de muebles y textiles, distribución, planos, elección de materiales, seguimiento de compras o coordinación de trabajos. No des por hecho que “proyecto integral” significa que todo está incluido.
Si se plantean cambios en instalaciones o elementos constructivos, consulta qué profesionales intervendrán y quién comprobará los requisitos técnicos y las autorizaciones que puedan corresponder. La elección de un acabado y la ejecución de una obra necesitan acuerdos diferentes.
Una referencia en Madrid: BANNI
BANNI publica servicios de decoración y diseño de interiores y sitúa su showroom de Madrid en José Ortega y Gasset, 26. Recomienda concertar cita y llevar un plano. Su página de proyectos describe acompañamiento desde la planificación hasta la posventa.
Utiliza esa información para plantear tu consulta, no como una garantía de que cualquier trabajo esté cubierto. Pide una propuesta para tu vivienda y compárala con otros estudios. Esta guía no establece un ranking ni reproduce opiniones de clientes que no hayamos comprobado.
Qué llevar a la primera reunión
- Un plano disponible y medidas orientativas, indicando cuáles necesitan comprobarse.
- Fotografías de todas las paredes y de los puntos problemáticos.
- Una lista de muebles y objetos que quieres conservar.
- Cómo se utiliza cada habitación y qué cambios esperas en los próximos años.
- Un presupuesto máximo y una fecha deseada, diferenciando lo imprescindible de lo aplazable.
En un piso ocupado, explica si tendrás que seguir viviendo allí durante los trabajos. Indica también ascensor, escaleras y dificultades de acceso. Son asuntos que conviene conocer antes de elegir piezas grandes o fijar una entrega.
Compara entregables, no solo imágenes bonitas
Solicita una relación de planos, propuestas, muestras y revisiones incluidas. Aclara si recibirás referencias concretas de los productos, medidas finales y una lista de compras. Pregunta quién comprobará que un mueble cabe, quién hará el pedido y quién responderá ante una incidencia.
El presupuesto debería separar honorarios, productos, transporte, montaje, trabajos contratados e impuestos. Pide fechas para aprobar decisiones y un procedimiento para aceptar cambios de precio. Una estimación inicial puede cambiar si todavía faltan medidas o elecciones.
¿Conviene hacerlo todo a la vez?
Depende del uso de la vivienda y del presupuesto. Puedes pedir una propuesta por fases, señalando qué decisiones deben tomarse juntas para no rehacer trabajos. Antes de sustituir un sofá que encaja bien, compara también una reparación o un retapizado.
Fotografía de archivo de una cocina. Ilustra distribución y materiales; no se presenta como un proyecto de BANNI.
Fuentes y actualización
Información contrastada el 23 de septiembre de 2026. Consulta directamente los servicios, las condiciones y la disponibilidad antes de contratar.
